En Argentina la hipoacusia constituye casi el 20% de las incapacidades existentes

En el marco del Día Mundial de la Audición, especialistas alertan de que la hipoacusia afecta aproximadamente a entre 700 y 2.100 niños en Argentina. Tratamientos y cuidados

El Ministerio de Salud de la Nación considera que la discapacidad auditiva constituye el 18% de las incapacidades existentes en la Argentina. Esta se reparte en un 86,6% de dificultades auditivas y un 13,4% corresponden a sorderas. Y al igual que en el resto del mundo, 1 a 3 de cada 1.000 nacidos vivos tienen algún grado de hipoacusia. El Día Mundial de la Audición que se celebra hoy fue una fecha elegida por la similitud del número tres (3) con la forma de la oreja. Es por ello por lo que el día 3/3 simboliza las dos orejas del cuerpo humano.

Se instituyó hace 10 años, en 2007, en Beijing, China, cuando se efectuó la primera Conferencia Internacional en Prevención y Rehabilitación del Déficit Auditivo. “Se busca concientizar sobre la importancia de la audición y, también, promover la prevención y diagnóstico oportuno de pérdida auditiva, e incentivar a la población para que se realice evaluaciones audiológicas periódicas”, explicó a Infobae la doctora Teresa Gargantini, fonoaudióloga, coordinadora de la Sub Sección Audiología de Adultos, del Hospital Italiano de Buenos Aires.

Y agregó: “Es importante destacar que todos los esfuerzos deben estar encaminados a promover campañas de prevención, detección temprana e intervención adecuada para minimizar los efectos del daño auditivo. Como así también la inclusión social y laboral de las personas con discapacidad auditiva”.

“Anualmente, la hipoacusia afecta en el país aproximadamente a entre 700 y 2.100 niños, razón por la cual su detección precoz es de gran importancia”, remarcó la experta, que señaló que la pérdida de audición puede deberse a distintas causas: genéticas, complicaciones en el parto, algunas enfermedades infecciosas, infecciones crónicas del oído, el empleo de determinados fármacos, la exposición al ruido excesivo y el envejecimiento.

Cifras que asustan

En otras cifras importantes, se percibe que el 60% de los casos de pérdida de audición en niños se deben a causas prevenibles. Y 1.100 millones de jóvenes están en riesgo de padecer pérdida de audición por su exposición al ruido en contextos recreativos. El costo mundial anual en los casos no atendidos y complicados es de 750.000 millones de dólares. Según la especialista, las intervenciones destinadas a prevenir, detectar y tratar la pérdida de audición no son costosas y pueden redundar en beneficios para la población.

“Quienes padecen pérdida de audición experimentan mejores y mayores oportunidades de recuperación y resolución de patologías gracias a la detección temprana, a la utilización de audífonos, implantes cocleares y otros dispositivos de ayuda”, afirmó Gargantini.

Acúfenos en la niñez: la molestia de los “ruidos imaginarios”

Igual que para el adulto, el acúfeno puede exacerbarse en la niñez al estar en condiciones de estrés o debido a trastornos emocionales por situaciones conflictivas familiares o escolares.

Si bien muchos niños experimentan acúfenos en sus oídos, la mayoría no se queja de sentirlos porque lo internalizan como una experiencia de la vida diaria. “Muchas veces lo que sucede es que los chicos no les cuentan de esta molestia a sus padres porque no les gusta que el adulto piense que escuchan ruidos imaginarios. Es por eso que es muy importante permitirles a los niños hablar de las cosas que los perturban”, señaló a Infobae la doctora Susana Domínguez, fonoaudióloga de INEBA.

Los chicos describen los acúfenos como pasos de personas que caminan detrás de ellos, el sonido de alguien bailando cerca o el sonar de un tambor. “Incluso a veces pueden llegar a compararlos con un monstruo amigo”, agrega la especialista. Debido a esto, los niños no suelen quejarse de sus acúfenos, y si lo hacen, es muy importante considerar seriamente su perturbación.

“Muchos profesionales no se sienten seguros en manejar niños con acúfenos porque piensan que hablar con ellos sobre su problema podría aumentar la magnitud del mismo y esto no es así. El secreto es justamente animar a los niños a describir este sonido y escuchar lo que ellos dicen del mismo y cómo se sienten.Los niños son poco capaces de asociar el acúfeno a eventos internos o a su estado de ánimo por lo que debemos prestarles mucha atención”, agrega Domínguez.

“La palabra acúfeno puede ser nueva para el niño por lo que lo primero que se debe saber es cómo llaman a ese ‘ruidito’ que sienten en el oído, y si no tiene nombre lo invitamos a ponérselo. Los niños desarrollan habilidades imaginativas que podemos usar como guarniciones en el desarrollo de estrategias que serán muy significativas y útiles para ellos en la mejora en la reducción o eliminación del acúfeno”, sostiene la experta.

Otro punto importante a destacar es que cuando padres y niños llegan a la consulta sus intereses obviamente no son los mismos. Mientras que a los padres les preocupa saber si el acúfeno es el resultado de un tumor cerebral o de una actividad cerebral anormal, para el niño lo único que quiere saber es cómo detenerlo para que no lo asuste o moleste más a la noche o en la escuela.

Encuesta ruidosa

En 2017 un completo informe publicado bajo el título “Estudio de hábitos de cuidado auditivo en Argentina” realizado para GAES Centros Auditivos, demostró cómo los ruidos molestos afectan a los argentinos para estudiar, trabajar y vivir en grandes ciudades.

-El ruido del tráfico se encuentra entre los cuatro factores medioambientales con mayor impacto en la salud.

-6 de cada 10 argentinos opinan que su ciudad/pueblo es muy o bastante ruidosa/o. Esto es especialmente grave en las ciudades de Buenos Aires y Córdoba.

-95% de los entrevistados en Capital Federal consideran que su ciudad es muy ruidosa y en córdoba un 86%. De hecho, Buenos Aires se encuentra dentro del ranking de las 10 ciudades más ruidosas del mundo. (Según “The World Hearing Index”)

Ámbito de trabajo

En el entorno laboral, 1 de cada 3 individuos en Argentina considera que su entorno es ruidoso. En concreto, la población de 25 a 34 años es la que más lo piensa (43%). El ruido es un gran entorpecedor de la concentración, especialmente para las mujeres (72%).

Sonidos relajantes y molestos

La naturaleza (mar y montaña) es lo que relaja más a la población, mientras que, en un país como Argentina, el ruido del tráfico es lo que enerva en mayor medida (a casi 6 de cada 10 habitantes).

-Molestos: 59% tráfico, 51% obras de la calle, 25% obras de vecino, 22% TV/ música del vecino.

-Relajantes: 68% sonidos del mar, 50% sonido de montaña, 43% silencio.

Aproximadamente a 1 de cada 3 argentinos le afecta la fuente de sonido en el estado de ánimo. Las mujeres son incluso más sensibles a ello. Sin embargo, los hombres o la gente mayor (de 65 a 74 años) son más tolerantes a las fuentes de sonido.

Uso de protectores auditivos

El uso de los protectores auditivos está muy poco extendido y solo el 10% de los individuos los utiliza, principalmente en el trabajo. Hay algo más de penetración de protectores en el caso de los hombres (14%), así como un uso en mayor medida para el trabajo.

Entre la población más joven (18-24) destaca también el uso de los protectores para estudiar y para dormir.

Fuente: Infobae