Piden aclarar si glifosato causa sordera o ceguera

El Instituto para Niños Ciegos y Sordos del Valle del Cauca afirmó que existe la sospecha que el glifosato por ser un herbicida pudiera ser el responsable de algunos casos de ceguera por tal razón hizo un llamado para que es realicen los estudios y las investigaciones necesarias para establecer esa situación.

El Instituto fue claro al decir que esto no se puede evidenciar porque hacen falta estudios y análisis, pero comentó que hay personas que le atribuyen la pérdida de su visión a este cuestionado químico. Actualmente, indicó, se está haciendo un trabajo de investigación para descartar o determinar que esta sustancia es responsable de algunos problemas de invidencia.

La Directora del Instituto para Niños Ciegos y Sordos del Valle del Cauca, Doris García, agregó que lo que se ha demostrado es que los ototóxicos definitivamente afectan la parte auditiva de los niños  lo cual sucede cuando la madre ingiere o se expone a estas sustancias antibióticas, diuréticas, antipiréticas, analgésicas y otras.

“Nos llegó un caso en que los padres señalaron al glifosato como directo responsable de la ceguera de su hija, pero como digo estos son temas que hay que seguir investigando porque si bien no son hipótesis comprobadas, tampoco se pueden obviar”, apuntó la experta.

En las zonas rurales el control químico de plagas ha hecho que las mujeres y en si la salud humana esté más expuesta a problemas por el uso de plaguicidas que son mucho más delicados cuando son desplegados en sitios en dónde hay mujeres en gestación.

El asunto pasa por lo cultural y por ello el Instituto recomendó leer muy bien fórmulas, insumos y medicamentos lo cual hace parte de la campaña de promoción y prevención para detectar tempranamente todos los problemas visuales y auditivos.

“En medio de lo complicado del asunto resulta grato poder dar luz en la sombra y palabra en el silencio porque con las habilitaciones y rehabilitaciones ponemos niños en la sociedad para que sean incluidos y puedan así participar activa y autónomamente en un país que seguramente los requiere”,  declaró la doctora García.

Independiente del tema médico existe una preocupación por los impactos del conflicto armado en los casos de ceguera toda vez que las granadas, minas y los explosivos dejaron a muchos niños sin el don de las vista, caso que también pasa en adultos y en familias que son sometidas al desplazamientos.

“La explosión de artefactos y el uso de armas de largo alcance y con un radio importante de impacto han ocasionado la ceguera a muchos colombianos”, precisó, Doris García.

Otro causal de ceguera en menores es la Toxoplasmosis que se activa en el momento en que una determinada mujer queda embarazada. Este riesgo de ceguera se puede evitar si la gestante recibe tratamiento o medicamento oportunamente. Si este tratamiento no se hace a tiempo pueden venir unos efectos secundarios como las calcificaciones en el cerebro lo cual es determinante en los problemas de aprendizaje en la población infantil.

Según el Instituto, en Colombia el 80 por ciento de los niños no serían ni sordos ni ciegos de haberse puesto en marcha programas de promoción y prevención a tiempo.

Explicó que una de las causas más importantes en las estadísticas que se manejan en ceguera es la retinopatía del prematuro, es decir el caso de niños que nacen con un peso inferior a 2.000 gramos y que deben ir a una incubadora. Aclaró que cuando no se tienen los niveles y un protocolo de uso del oxígeno, este factor puede causar ceguera en los niños y por eso consideró importante el contar con dos oftalmólogos, una trabajadora social y un auxiliar de enfermería que hacen un seguimiento a todas las unidades de cuidados intensivos que hay en Cali.

Este trabajo aplicado ha hecho que los casos de ceguera por retinopatía del prematuro hayan pasado de una tasa del 18 por ciento al 1.8 por ciento en la capital del Valle del Cauca.

Este programa que cuenta con el apoyo del Ministerio de Protección Social y Salud ha podido ser replicado en ciudades como Santa Marta, Montería y en Pasto. En estas ciudades aún no ha sido posible cuantificar o procesar una estadística precisa sobre los casos de reducción de ceguera por esta patología.

Responsabilidad social con ojos y oídos

fundado en 1940 por la señora, Luisita Sánchez de Hurtado como un centro para rehabilitar niños con discapacidad visual y auditiva, el Instituto para Niños Ciegos y Sordos del Valle del Cauca no ha bajado la guardia y ha enfrentado todo tipo de vicisitudes para seguir apoyando a los colombianos con este tipo de problema.

Cabe precisar que justo cuando se acabaron las ayudas estatales a las instituciones privadas, el Instituto crea la Clínica Visual Auditiva para trabajar por la promoción y la prevención con lo cual llegaron recursos propios haciendo autosuficiente a la entidad de ayuda que logró actualizarse tanto tecnológica como académicamente. De igual manera logró generar dineros para garantizar los programas de rehabilitación de los niños con discapacidad visual y auditiva.

Hoy el Instituto es considerado como uno de los centros más importantes en el suroccidente colombiano en todo lo que tiene que ver con la atención clínica y además hay algo que no tienen los demás centros del ramo y es que aparte de promoción y prevención, el Instituto cuenta con diagnóstico, tratamiento médico o quirúrgico y se trabaja el último nivel que es el que tiene que ver con rehabilitación o habilitación de la discapacidad.

“El Instituto en su clínica atiende todo tipo de población, personas jurídicas o naturales e incluso hay una alianza con el CRAB, el Hospital Universitario y el Instituto para Niños Ciegos y Sordos para atender adultos mayores con problemas de ceguera. Con esto cubrimos a toda la población”, sostuvo Doris García.

Resulta importante destacar que la clínica atiende población de bajos recursos que no tenía el servicio de salud del Seguro Social como antes sino que debía ir a centros de salud en dónde no había servicios especializados de oftalmología y otorrino. Por tal circunstancia el Instituto abre sus servicios a la comunidad para que todos puedan acudir a un servicio visual y auditivo como pasa en otros centros del mundo, pero por fortuna se logró consolidar en Cali.

Problemas auditivos también se pueden evitar

Los especialistas del Instituto de Niños Ciegos y Sordos del Valle del Cauca especificaron que el desarrollo auditivo empieza desde el momento del embarazo, razón por la cual hay que tener todos los cuidados y prevenciones del caso.

El 15 por ciento de la población mundial padece de algún grado de pérdida auditiva, de esa variación el 5,3 por ciento tienen pérdida auditiva incapacitante.

Alrededor de 360 millones de personas, el cinco por ciento de la población mundial son niñas y la inmensa mayoría viven en países de ingresos bajos y medianos. La prevalencia mundial de niños es de 1.7 por ciento y en adultos es de 7.5 y en mujeres de 5.9 por ciento.

En Colombia el número de personas con problemas auditivos resulta de la ecuación de tomar el número de la población y multiplicar por 1.6 por ciento.

“Cerca del 60 por ciento de la pérdida de la audición se da en menores de 15 años y las estadísticas dicen que en Colombia aproximadamente 205.800 niños menores de los quince años tienen sordera discapacitante, cerca de 2.4 millones de adultos entre hombres y mujeres la padecen mientras que 2.6 reportan sordera los cuales son los que requieren de una ayuda auditiva”, comentó García.

Para este año el Instituto tiene claro que lo llamado a fortalecer es el programa de Primera Infancia, es decir que los niños que asistían una vez a la semana a apoyo terapéutico para el desarrollo visual y auditivo lo hagan a diario en una jornada de cuatro horas lo cual resultará más que favorable porque las familias y los niños  podrán recibir una mayor estimulación que les permitirá el desarrollo de habilidades sociales y cognitivas, mejorando la calidad de vida de los niños y sus familias.