Acúfenos, vivir con un pitido interminable en el oído que proviene de las células cerebrales

Empieza un día. No sabes muy bien por qué ni cuándo. No le das importancia. Las horas pasan y sigue ahí, a veces muy perceptible, otras cuasi inexistente. Por la noche, en el oscuro silencio de la habitación, eres capaz de escucharlo con nitidez (al menos, toda la que puede tener un extraño pitido interminable que nace de tu interior). Al día siguiente, continúa. Y al otro. También una semana después. Vas al otorrinolaringólogo y la respuesta es directa: “Son acúfenos”.

Sin abrir la boca, tus ojos le piden al médico que se explaye un poquito más. Y lo hace, aunque casi hubieras preferido que se quedara en la escueta primera réplica: “Hay muchas teorías, si buscas por Internet las encontrarás, pero la realidad es que la Ciencia aún no ha sido capaz de encontrar su origen. Tendrás que acostumbrarte, puede que te acompañen toda la vida, o que, de repente, un día desaparezcan”.

Lo anterior, rompiendo todos los cánones del periodismo, es la experiencia personal de quien escribe. Aunque seguro que se asemeja a la de otras muchas personas.

4 millones de españoles padecen acúfenos

En el blog de GAES, con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se apunta que el 8 % de la población mundial sufre acúfenos, también conocidos como tinnitus. En España, se calcula que hay 4 millones de personas afectadas. Lo definen como “un trastorno auditivo que condiciona de forma notable la calidad de vida de quiénes lo sufren”. Y corroboran algo ya comentado: “No tiene cura ni hay fármaco que lo remedie”, aunque, subrayan, “sí que hay tratamientos para combatirlo. El que se ha demostrado más efectivo es la Terapia de Reentrenamiento del Tinnitus (TRT), que presenta una eficacia probada en el 85 % de los casos”.

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El principal síntoma de los acúfenos, explican en GAES, es la percepción de pitidos o zumbidos en los oídos, que no proceden de una fuente sonora externa. “El origen de estos molestos sonidos es una interpretación incorrecta de los impulsos nerviosos por parte del cerebro”. Aparte de estos pitidos o zumbidos, otros síntomas asociados al tinnitus pueden ser el dolor de oído y cabeza, así como los vértigos y sensación de mareo.

Dependiendo de la persistencia de este pitido, diferencian entre dos tipos de acufenos:

  • Agudos: se manifiestan en periodos breves, no implican pérdida auditiva y desaparecen espontáneamente.
  • Crónicos: persisten durante más de seis meses. En este caso, advierten, “la afectación de la calidad de vida puede ser importante. La lista de consecuencias es ilustrativa: dificultad para conciliar el sueño, incapacidad para concentrarse en los estudios o en el trabajo, irritación, ansiedad o fatiga”. Lo dicho: un pitido interminable.

¿Qué están haciendo los investigadores para entender mejor los acúfenos?

El Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación, dependiente del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, publicó una hoja de información acerca del tinnitus. Uno de los apartados más interesantes de la misma, es el que se refiere a qué están haciendo los investigadores para trata de conocer mejor lo que provoca los acúfenos y, por ende, buscar una solución.

Fuente: Audifono.Net